martes 29 de noviembre de 2011

La película de Los Muppets

Los Muppets son un clásico de la televisión. La magistral obra de Jim Henson sirve de punto de referencia para quienes crecimos con ellos los fines de semana. Sus personajes, sus rutinas, sus obviedades llenas de originalidad (paradójicamente), son base para el entendimiento del humor, el ritmo y el guionismo creativo.
La película que recientemente se estrenó, respira de esa nostalgia. La secuencia del espectáculo con todo y viejitos en el palco, nos permite ver, de nueva cuenta, las coreografías, las cantatas y las humoradas que siempre gustaron a una buena parte del público.
El contexto al show, un entramado de historias de realización y reencuentro, no deja de gustar. Por momentos, melosa; por instantes, pletórica de carcajadas, la pieza cinematográfica vale por su buen trabajo.
Algunos fragmentos de actuación anodina (no de los Muppets, desde luego), y las coreografías un tanto cuanto sobradas, serían los defectos de la cinta. Pero hay que verla, disfrutarla y meditar posteriormente sobre la importancia de la comunidad, la persistencia y el orgullo de una vocación a la que no debe nunca uno de renunciar.