jueves 14 de abril de 2011

El juego de la lógica - Lewis Carroll

Parece un lugar común el concebir a Alicia en el País de las Maravillas como producto de los sueños de un drogadicto. Por lo menos así me lo hacen creer mis alumnos semestre a semestre. Pero Lewis Carroll va más allá del simple entendimiento erróneo de sus obras.
Profesor universitario, especialista en lógica, más allá de las leyendas negras, este hombre nos puede presentar la ciencia del razonamiento con una presteza y una exactitud única. 
Por ello, esta antología, compuesta de ejercicios, silogismos y narraciones, es un buen compañero para los ratos de ocio y de un mejor aprovechamiento del tiempo.
La introducción, por cierto, de la autoría de Alfredo Deaño, es bastante interesante para conocer el lugar de Charles Dogson: en ese momento en que la primera lógica, la correspondiente a Aristóteles y a la escolástica, se transformaba por la acción de Frege, Russell, Carnap y Gödel. 
A este contemporáneo de Peirce, Deaño lo relaciona de manera interesante con el segundo Wittgenstein, por su acercamiento al lenguaje y al metalenguaje. 
Texto, pues sin desperdicio, con cuadros biográficos y esquemas útiles para el despertar al desarrollo intelectual.

“Por cada par de premisas viables (quiero decir: un par de premisas que conduzcan a una conclusión lógica) que pueda leer usted en su periódico o revista se encontrará probablemente con cinco que no conducen a ninguna conclusión en absoluto…”