Texto de extraordinaria trascendencia, precisión y revestimento. Una introducción ideal al pensamiento del francés. Dividido en cuatro partes, legibles e intensas.
La primera aborda el problema del lenguaje como discurso. A partir de la revisión de los postulados de Ferdinand de Sassure, explora las dicotomías lengua y habla, significado y referencia, y da sentido al concepto de acontecimiento. Subraya, en este marco, la importancia de la oración para dar peso a las unidades mínimas de la expresión. Proferimos oraciones, no simples eventos aislados. Versa temas como la predicación, la autorreferencia del discurso, los actos locutivos, ilocutivos e interlocutivos, a partir de Austin.
En el siguiente capítulo, sobre habla y escritura, Ricoeur reflexiona sobre la fijación, el código, el oyente. Hay inspiraciones en Jackobson en este apartado, además de que reflexiona sobre las críticas y las alabanzas a la escritura. El distanciamiento entre ambas será fundamental para comprender, en sí, el distanciamiento establecido en los procesos de significación.
La tercera parte contiene una magnífica disertación sobre la metáfora, particularmente la viva, no la que se da por sentada en el discurso cotidiano. Por ello su atención al símbolo, que puede ser en abstracto o bien, partir de la simbolización ritual como lo hace Mircea Eliade. Así, explora el momento no semántico del símbolo, entre otras interesantes consideraciones.
Finalmente, el acercamiento al proceso cognitivo. El proceso parte de la hermenéutica, desde sus tradiciones cercanas a la exégesis y su concreción en la semiótica de los 70, particularmente en la obra de Lévi-Strauss, Barthes y Greimas.
Esta serie de conferencias, esta muestra de la inteligencia humana, debe ser consultada por cualquier especialista en semiótica o bien por todos aquellos que se dignen y se precien en hacer algo distinto con el don de la palabra. Para muestra, dos botones:
“La lectura es el pharmakon, el ‘remedio’ por el que suprime y preserva la distancia cultural e incluye la otredad dentro de lo propio.” (p. 56)
“Las metáforas son sólo la superficie lingüística de los símbolos, y deben su poder de relacionar la superficie semántica con la presemántica que yace en las profundidades de la experiencia humana, a la estructura bidimensional del símbolo.” (p. 82)


1 comentarios:
Si bien no estoy del todo de acuerdo con la primera de las dos citas botón, la segunda me parece imprescindible para comprender la importancia, la función y el desarrollo de la metáfora en el discurso.
Muy buen texto, invita a leer el libro.
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